CRÍTICA: Videoteca (El Crack)

El Crack
Colaborador Geffe
Director: José Luis Garci
Guión: José Luis Garci y Horacio Valcárcel
Intérpretes: Alfredo Landa, María Casanova, José Bódalo, Miguel Rellán, Manuel Tejada.
Año: 1981
Nacionalidad: España
Metraje: 131 minutos
Género: Thriller
Calificación: Muy Buena (****)
Si a alguien que no sepa demasiado, pero sí algo de cine, se le dice que Garci hizo en su momento un thriller nos mirará escéptico; si se añade que está libremente basada en una novela de Daniel Hammet, creador del personaje de Marlowe, que interpretaría luego Bogart en el cine, pensará en que clase de sustancias alucinógenas podremos estar tomando…pero finalmente, si se le anuncia que el protagonista encarnando a un duro detective es… Alfredo Landa, y que hace una actuación sobresaliente…lo más probable es que corra a buscar a los loqueros. Pero todo lo anterior es cierto, esta película existe y es uno de los más completos thrillers que he visto jamás.
Muy resumidamente, y sin caer en el delito execrable de destripador de historias, trata de un duro y competente detective privado, ex-policía, en la España de finales de los 70, aficionado al boxeo, y de vida personal ordenada y poco emocionante. Recibe un encargo : encontrar a la hija de un potentado leonés desaparecida haría dos años. El encargo aparentemente rutinario tomará visos más peligrosos; finalmente muere una inocente, la hija de su amor platónico: entonces toca la hora de la venganza… Es mejor que la veáis por vosotros mismos, la historia se sigue perfectamente; ahora os comentaré por qué me ha parecido muy destacable.
No es un thriller pretencioso y todos los giros de la trama avanzan a ritmo mental, es decir, se piensan, se razonan y aparecen, así lo hace el protagonista, pero cuidado: aquí el espectador, si es inteligente, puede adivinar mucho de lo que va a pasar…¡no importa! Sí en efecto, el particular tempo narrativo de Garci, dilatado y muy formal, es AQUÍ un concepto innovador y muy potente: con un cambio de plano, una secuencia que continua más allá del límite aparente, una toma angularmente extraña, se indica una idea, un acontecimiento que va surgiendo, o algo que ya estaba latente, y entonces se nos ocurre, se le ocurre, o nos sorprende pero luego decimos, claro, se veía por etc. etc.
Y sin embargo su característica más notable es la emotividad tan sobria y depurada que desprende a lo largo de la historia; desde luego muy alejada de los excesos sensibleros de los que luego adolecería el mismo director, aunque en cierta forma los prefiguren; en ésta, el género o la historia o su propio acierto hacen que recorte mariconaditas y pasteleos y depure una historia que se presenta por si misma (mérito de D. Hammet) . A diferencia de los thriller americanos, su vida personal, sus ideas, sus principios, sus sentimientos están presentes, aquí, desde los primeros momentos : es un duro de fondo blando y con sólidos principios morales, pero no es Harry el sucio, o ninguno de los personajes Eastwood, es Alfredo Landa, con bigote, con entrecejo hundido y bajito, que a ratos impone; nunca jamás creería que iba a decir que Alfredo Landa es un actorazo, pero lo es, lo ha demostrado. Su historia personal no está al servicio del thriller sino que se consigue un difícil, pero aparentemente fácil( mérito de guión, dirección y protagonistas), equilibrio acción-sentimientos, que se resuelve y disputa a lo largo de toda la película, a veces el uno mueve al otro oscuramente y otras veces la interacción es mucho más simple, cómo se verá.
Queda por reflexionar acerca del título, es curioso, no parece haber ninguna razón determinante para su elección, es decir, hay una muy obvia pero no es suficiente… es una historia formalmente muy similar a las del género de boxeadores, y además aparece el boxeo cómo su distracción, quizás algo más…Pero también el ambiente de la época, impregnado profundamente de una decadencia general… color decadente, principios decadentes, crisis, droga, corrupción: el entusiasmo y la actividad de los 70 dan paso a la abulia y la transición de los 80, sin duda aportan un matiz rebelde, asocial y único al protagonista.
Participando grandes actores y actrices de la época, muchos ya desaparecidos, la película ofrece la oportunidad de ver también una historia social, a través del desfile de caracteres que pasan y explican frente a los ojos del detective, un tipo que "mira y escucha". El guión es muy notable y equilibrado con la película, cada palabra ha sido meditada, prefiriendo la ausencia al recargamiento, la explicación a la presentación. La banda sonora es una maravilla de la época, que en nada envidia a muchas de las mejores que he oído. Mi valoración global es que es muy buena, una de las mejores de este país, imprescindible para conocer su cine. Espero que os haya animado y estimulado suficiente para verla por vosotros mismos.

1 Comments:
Es un peliculón, gracias por la crítica que me ha animado a verla y gracias a este blogg que encontré vagabundeando por google a altas horas de la noche. Seguid así.
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